La ansiedad

 

Una enfermedad que tiene cura

La ansiedad es una de las enfermedades que más crecen en el mundo. Es experimentada por el ser humano a dos niveles: nivel psíquico, y nivel corporal o somático. La ansiedad, por tanto, es un estado emocional que se manifiesta como inquietud, nerviosismo, temor o miedo. La ansiedad saca al individuo de un estado de equilibrio o de homeostasis.

La ansiedad normal, dentro de unos límites, prepara al organismo y mejora la respuesta para solucionar de forma adaptativa los problemas cotidianos y rara vez la persona percibe sensaciones en su organismo. Aparece en el plano de los sentimientos psíquicos y surge dentro del ámbito de la libertad personal.

Si no tuviéramos constantemente niveles de esta activación estaríamos dormidos o tendríamos una relación interpersonal muy inhibida. Así que, para poder tener creatividad, para poder estar motivados, pensar, rendir en las tareas cotidianas y relacionarnos con otras personas, debemos tener ansiedad.

La ansiedad patológica ocurre cuando su intensidad o su duración traspasa los límites de la adaptación psicosocial. Se presenta de modo más somatizado, reduciendo la capacidad de relación o de rendimiento del sujeto y produciendo malestar y alerta vital. La ansiedad patológica es más profunda, persistente y recurrente que la normal; produce un deterioro psicosocial y fisiológico, aparece en el plano de los sentimientos vitales y reduce la libertad personal.

Existen diferentes tipos de ansiedad, entre ellos los más conocidos:

  • Trastornos de ansiedad fóbica: el sujeto, ante ciertos objetos o en situaciones concretas, tiene una activación del sistema nervioso que produce señales de alarma y malestar subjetivo. Entre estos trastornos está la agorafobia, que se refiere al miedo a los espacios abiertos y multitudes. También está la fobia social, que suele comenzar en la adolescencia y el temor que predomina es ser enjuiciado por los demás, equivocarse al hablar, ponerse rojo, etc.
  • Trastornos de pánico: es una crisis de angustia episódica que se caracteriza por ser imprevisible, súbita y recurrente, no relacionada con ninguna situación concreta.
  • Trastorno de ansiedad generalizada: se caracteriza por una ansiedad flotante y persistente, no limitada ni predominante en ninguna situación.
  • Trastorno mixto ansioso-depresivo.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Trastorno por estrés postraumático.
  • Trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica.
  • Trastorno de ansiedad inducido por sustancias.